No estoy convencida
Es natural que, en un principio, la idea de utilizar este producto no te resulte atractiva. Posiblemente pienses que es engorroso, incómodo o poco higiénico. Es una reacción habitual, a veces tenemos cierto rechazo irracional a cambiar a un producto nuevo.
De hecho, la mayoría de nosotras hemos crecido en una época en la que no existe ninguna alternativa a los productos de higiene femenina desechables, y este hecho ha contribuido a la forma en que pensamos sobre el período y la menstruación.
Pero siempre resulta un reto experimentar con nuevas ideas, en especial si sus ventajas son tan importantes que es imposible ignorarlas
|